Era 1945 y brindamos. El fin de una guerra, la nuestra, la de todos. Después de tantos años de disputas y rencores, acababa el conflicto. Yo te dije que te perdonaba y tú me dijiste que me perdonabas, no sin antes pagar un alto precio. Se cometieron errores. Los dos lo sabemos. En este camino enfangado y lleno de minas conseguimos parar el combate. El principio sólo es borroso llanto. El ahora es suspiro, cansancio, alegría. Todo se junta.
Tú me dijiste aquella vez, “hay que dar el golpe” y a mi se me fue la mano e invadí Polonia.
En mi cabeza y también en la tuya no había música. Tan sólo cañonazos. Cañonazos de insultos y verdades escupidas a la cara. Sin agujeros dónde refugiarse, no pude esquivar todos los golpes y sablazos por ti lanzados. Tampoco pude huir. Me metí en el campo de batalla yo solito y arrasé ciudades enteras. Quemé familias de recuerdos y aprisioné todo mi odio en campos de concentración. Retorcí almas y torturé voluntades para sacarte fuera de mí. Te llené el corazón de gas y el metal de tus labios que desata tormentas eléctricas en mis ojos no me dejaba dormir. Contraatacaste a base misiles de hechos olvidados. Sacaste toda tu furia aérea ayudándote con aquellos que creiste tus aliados, tus amigos. Entre grises destinos acechándome y a falta de más aire, cansado, conseguí aguantar como pude tus embestidas por el este.
Ya sin submarinos ni trincheras, claudiqué a tu favor.
Y cuando todos daban por perdido lo nuestro y negociaban para tratar de llevarse la mayor parte del pastel nos miramos. Nos miramos con la mirada cómplice de nuestra bandera y nos levantamos de la mesa de la diplomacia y plantamos el puño encima de ella. Tiramos las migajas sobrias de lo nuestro y volvimos a empezar de nuevo.
Las migajas para los otros, para los que tienen manteles a cuadros y risas fútiles que miran por la ventana. Para nosotros no. A nosotros no nos hacen falta ni manteles ni ventanas. Y de aquella guerra sólo nos queda el recuerdo. Prometo no sacar aquellas cosas de tu pasado. Prometes no volver a echarme en cara ciertas cosas de mi carácter. Y así los dos, ya en paz, navegar juntos en estos mares de fronteras y de razas. Poder enarbolar nuestras banderas, hechas ahora una, la de la mirada cómplice.Y ahora los dos juntos tratar de conquistar de nuevo el mundo.
"1945" - Social Distortion
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1 comentarios:
Me gusta, bro! :)
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